Ten paciencia porque bajan unos 200k
El transistor Bipolar - 2
-
Entrada
y Salida.
-
Amplificador
de Tensión, de Corriente y de Potencia.
-
Ubicación
de la carga.
-
Nuestro
primer amplificador.
o
Resistencia
de Colector.
o
Resistencia
de Emisor.
o
Polarización.
o
Valores
para R1 y R2.
-
Resistencia
Dinámica del Emisor.
-
Reflejos
Base Emisor.
-
Otro
amplificador.
o
Resistencia
de Colector.
o
Realimentación.
o
Ensayos.
INTRODUCCIÓN.
Ahora
que ya conocemos lo más básico acerca del transistor y su comportamiento vamos
a diseñar un par de circuitos amplificadores muy sencillos pero no por eso
inútiles.
ENTRADA Y SALIDA.
Vamos
a entretenernos en algunos de los conceptos de teoría de circuitos que en
electrónica se utilizan de forma
cotidiana. El primero se refiere a las Entradas y Salidas:
-
Entrada
es el punto
de conexión elegido para entregar a un circuito la señal que debe procesar. Si
encerramos el amplificador en una caja negra (este término supone que lo que
hay dentro de la caja negra no nos importa), la introducción de información
hacia ésta se lleva a cabo a través de la pareja de cables denominados Entrada,
y todos los componentes que están situados aguas abajo de ésta, como pertenecen
a las entrañas de la caja no tienen porqué ser dibujados.

-
Salida es el punto en donde se recoge
el producto del amplificador. Contemplándolo también como caja negra, los
componentes situados aguas abajo de la pareja de conductores que hacen de
salida no tienen porqué ser representados.
La entrada perfecta
es aquella que no altera en absoluto las condiciones eléctricas del sistema que
le entrega la señal. En la práctica lo habitual es que la entrada absorba (o
genere, que aunque parezca una rareza veremos que tiene su lógica) al menos una
pequeña cantidad de corriente. Esta cualidad, que no tenemos porqué calificarla
necesariamente de imperfección, nos obligará a tomar las medidas adecuadas.
De manera similar,
el estado eléctrico de una salida ideal no se inmuta aunque se le solicite una
cantidad importante de corriente, pero al igual que pasa con las entradas, esta
cualidad ideal tampoco se da en la práctica, lo que implica que deberemos
aprender a convivir con esta condición.
La manera más
familiar de esquematizar un circuito atendiendo a su entrada y a su salida la
tenemos en la figura.

Como podemos ver,
tanto a la entrada como a la salida observamos la presencia de resistencias que
deben ser calificadas con el término más genérico de impedancia.
Nosotros, y para simplificar, salvo cuando se indique lo contrario,
consideraremos que la naturaleza de la impedancia es Óhmica. La manera más
cotidiana de calcular las impedancias es la aplicación de los equivalentes de
Thévenin.
AMPLIFICADOR DE TENSIÓN, DE
CORRIENTE Y DE POTENCIA.
Las
definiciones que vienen a continuación son de Perogrullo, pero ahí van:
-
1.
Un amplificador es de tensión cuando ofrece en su salida una
réplica de la tensión aplicada a su entrada. La constante por la que el
amplificador multiplica el valor de la tensión de entrada se conoce con el
nombre de Ganancia de Tensión Av. El efecto que un amplificador de
tensión pueda producir en la corriente tiene importancia secundaria, lo que no
quiere decir que se descuide.
![]()
-
2.-
Un amplificador es de corriente cuando la relación entre la
corriente absorbida por la entrada y la proporcionada por la salida es mayor
que la unidad, ó sea, ¡cuando amplifica corriente!. El factor por el que el
amplificador multiplica el valor de la corriente de la entrada se llama Ganancia
de corriente Ai. El efecto en la tensión tiene importancia secundaria, pero
no se desprecia.
![]()
-
3.-
Un amplificador es de potencia cuando amplifica simultáneamente
tensión y corriente.
![]()
En principio, para
llevar a cabo los dos primeros tipos de amplificador no necesitamos componentes
electrónicos. En efecto, si la señal que se debe amplificar es de CA basta con
un transformador que tenga la relación de espiras adecuada. Esta consideración
no es ninguna tontería y en algunos casos así se hace. Es más, existe un campo
aún poco trillado pero que empieza a dar sus frutos, que es el de los amplificadores
magnéticos, aunque esto es harina de otro costal.
Sin embargo, las
necesidades más corrientes solo se ven colmadas si se obtiene ganancia de
potencia. Y la verdad es que un amplificador solo de corriente o de tensión que
conserve al menos la ganancia unidad para el parámetro que no amplifica, es
también un amplificador de potencia. Veamos sino la relación de potencias en un
amplificador de tensión cuya ganancia es Av:
La potencia que se
le entrega a su entrada es
![]()
La
potencia que entrega su salida es:
![]()
Suponiendo
que la ganancia de tensión es Av y que la de corriente se mantiene en la
unidad:
![]()
La
potencia de salida, y por lo tanto la ganancia de potencia se queda en:
![]()
Así pues, aunque se
hable de ganancia sólo de corriente o sólo de tensión, en el contexto
electrónico rara es la operación de amplificación en donde no se gane en
potencia. Sin embargo en nuestro argot este calificativo lo reservamos para las
etapas en donde se ven favorecidos simultáneamente los dos parámetros.
Por último, y a
sabiendas de que lo he dicho en ocasiones anteriores, y lo repetiré, pues lo
creo importante, no olvidemos que la amplificación consiste en hacer que la
fuente de alimentación proporcione energía al receptor (altavoz, motor,
lámpara, etc.) bajo la "tutela" de la señal de entrada. Mirando así
las cosas es fácil entender la existencia de términos como Fidelidad y Alta
Fidelidad que se refieren a la mayor o menor fortuna con la que el amplificador
copia lo que "dice" su entrada.
UBICACIÓN DE LA CARGA.
La
entrada y la salida de un amplificador pueden ser resueltas de varias maneras
distintas, pero algunas disposiciones aportan ventajas que ha habido tiempo y
ocasión de sobra para comprobar. Una de ellas es la conexión de la carga con el
amplificador, cuya posición más apropiada vemos en la figura.

Como
vemos, la carga no es la resistencia de colector Rc, sino que se encuentra,
podríamos decir "desligada" del amplificador en el sentido de que
podríamos sacarla del circuito y aún quedaría el transistor polarizado y en
disposición de seguir funcionando. En el capítulo siguiente veremos que de esta
manera se puede diseñar la etapa con más libertad (separación del circuito de
CC del de CA). De momento dejamos así las cosas.
NUESTRO PRIMER AMPLIFICADOR DE
TENSIÓN.
Vamos a aventurarnos ofreciéndonos a diseñar
una etapa amplificadora cuyas características obedezcan a las especificaciones
siguientes:
-
Resistencia
de la carga ZL: 1.000 W.
-
Máxima
tensión de CA que ha de recibir la carga: 2 Vpp.
-
Ganancia
de tensión, Av: 10.
-
Fuente
de alimentación Vcc: 12 V.
Estas son unas
características muy normales. Vamos a decantarnos por el único tipo de
amplificador que conocemos, con estabilización por resistencia de emisor.
Resistencia de colector.
Es el primer
componente (Rc) en el que pensamos.

Una reflexión superficial nos aconseja, no sé
por qué, a tomarla de una valor igual al de la carga ZL ¿A que sí?.
A ver si el lector y yo coincidimos en el razonamiento:
-
Una
Rc de valor muy elevado supondría un obstáculo importante entre la fuente de
alimentación Vcc y la carga (No olvidemos que quien ha de suministrar energía a
la carga es la fuente de alimentación), y eso reduciría transferencia de
energía, así que es este sentido habrá que ser generoso.
-
Pero,
por otro lado, si nos decantáramos por una Rc demasiado pequeña, para que en el
colector del transistor aparezcan variaciones de tensión de amplitud importante
sería imprescindible que la corriente de colector oscilara entre márgenes
demasiado amplios.
Se aprecia la necesidad de alcanzar la solución de compromiso, y esto nos acerca a lo que venimos intuyendo. Vamos a ser un poco más rigurosos.

Partiendo del caso
en el que no hubiera carga conectada, la tensión en el colector VC0
obedece a la expresión:
(1)
Y cuando la carga está conectada, la ecuación del nudo de colector nos lleva a la expresión:
(2)
O
sea, que por el hecho de tener carga, la tensión de salida del amplificador se
ve afectada (reducida) por la presencia de un divisor de tensión formado por la
combinación de ZL y Rc. Una ojeada a nuestros recuerdos técnicos nos permitirá
caer en la cuenta de que en estas condiciones la mejor transferencia de energía
se consigue cuando las dos impedancias son iguales (adaptación de impedancias).
Podríamos haber llegado hasta aquí por otros caminos, por ejemplo la confección
del equivalente Thévenin. Es una tarea que el alumno debería abordar como
ejercicio personal.
Anotemos
pues que la resistencia de colector Rc será (al menos de momento) de 1.000W.
Resistencia de emisor.
Según
la ecuación (2), como hemos decidido que Rc=ZL, la tensión máxima a
la que puede quedar sometido el colector es 6 V:
![]()
Dirijamos ahora
nuestra atención hacia la resistencia de emisor Re. Otro golpe de intuición nos
puede hacer pensar que también ¿Por que no?, a Re le podemos dar el mismo valor
que a Rc.
Sin embargo salta a
la vista que cuando los incrementos en la corriente de colector Ic produzcan
caídas en la tensión de colector, en el emisor, como las variaciones de Ie son
prácticamente idénticas, la tensión subirá en la misma medida. Fijémonos bien:
En Colector Baja la tensión, pero en Emisor Sube, lo que es lo mismo que lo
comido por lo servido. Este es un buen acicate para estudiar la relación
que puede haber entre la ganancia de tensión de la etapa y las resistencias Rc
y Re. Para que nuestro análisis sea muy sencillo vamos a pensar de la
siguiente manera:
-
El
estado eléctrico del transistor se acomoda para que la tensión del colector Vc
mantenga entre la base y el emisor del transistor una tensión Vbe constante de
0,7 V. Es un estado de equilibrio porque de ser de otra manera (una tensión en
colector diferente) la inestabilidad provoca un desplazamiento hacia el punto
mencionado.
No olvidemos que nos
encontramos ante una realimentación negativa. Si el circuito está bien polarizado
(por la cuenta que nos trae nos encargaremos de que así sea), podemos obtener
entre las ecuaciones de los lazos de base y de colector, una expresión
interesante. Lazo de entrada:
![]()
Lazo de colector:
![]()
Combinándolas obtenemos:
(3)
Aquí
hay una relación entre las tensiones de entrada y salida, y la de sus
incrementos es la ganancia de tensión Av:
![]()
¡Qué
sencillez!: Resulta que la ganancia de tensión Av coincide con Rc/Re, (el signo
negativo significa que hay inversión de fase) así de fácil. Además esta
expresión nos sirve de guía para determinar el valor de la resistencia de
emisor, aunque no echemos las campanas al vuelo, porque si en un examen es
verdad que el ansia de aprobar nos eclipsa cualquier otra ambición, la cosa
vale, pero en la vida real este detalle nos obliga a condicionar la ganancia a
la estabilidad o viceversa. Más adelante veremos cómo le sacamos fácilmente las
vueltas a esta pega, ahora solo interesa no pasar por alto el detalle.
Seguimos
atendiendo a la ganancia de tensión. Nuestro cliente desea que ésta sea 10 a
todos los efectos y a él le trae sin cuidado el hecho de que la conexión de la
carga altere o no a la tensión de colector. Como decidimos hacer que Rc y ZL
fueran iguales y por la ecuación (2) sabemos que la carga recibe solo la mitad
de la tensión que generaría el amplificador sin ella, para que éste ofrezca una
Av=10, la ganancia de vacío deberá ser 20:
![]()
También
podríamos haber empaquetado las resistencias de colector y la de carga, y haber
calculado la ganancia considerando que el equivalente de Rc combinada con ZL vale 500 W.
Polarización.
Para
la polarización de la entrada lo primero que debemos hacer es decidir qué
corriente y tensión de reposo podemos admitir como buenas. Recordemos que
cuando se encuentre en reposo, el transistor debe estar en condiciones de
evolucionar en cualquiera de los sentidos, y en igualdad de condiciones, ó sea,
debe estar posicionado a la misma distancia del corte que de la saturación.
Fijémonos en la corriente de colector Ic (podríamos haber empezado por la
tensión de colector Vc indistintamente). Ahora pensemos en los valores máximo y
mínimo que se pueden alcanzar, y obtengamos a partir de ellos las
correspondientes tensiones en el colector.
El valor mínimo de
la corriente de colector se dará cuando el transistor se encuentre en corte, y
podemos aceptar que ésta el valor cero:
![]()
Y el máximo, si el transistor se encuentra en saturación, es el que limitan las resistencias Rc, ZL y Re :
![]()
Cuando
la corriente de colector sea mínima, la tensión de colector Vc coincide casi
con la de alimentación Vcc (12V) porque al ser Ic cero no hay caídas de tensión
en las resistencias.
![]()
Y cuando la corriente sea la máxima:
![]()
Con estas tensiones
y corrientes podemos obtener dos puntos que representados en un gráfico y
unidos entre sí dan lugar a una recta cuyo nombre es famosísimo: Recta de
Carga.

El punto de reposo ha de estar situado en la mitad de su tramo activo:
(6)
Decidir
el valor de Vbb es inmediato conociendo la corriente estática de emisor ICQ.
El lazo de la entrada da lugar a la ecuación:
![]()
Valores para R1 y R2.
Para
arrancar en este último paso necesitamos evaluar la corriente de base. En el
contexto de los circuitos analógicos de pequeña señal supondremos que los
transistores tienen una ganancia de corriente b, como mínimo igual a 100, valor
que como en la realidad suele ser superior nos permite alcanzar resultados
válidos. Las ecuaciones que necesitamos las formulamos teniendo en cuenta que
el divisor de tensión formado por R1 y R2 ha de proporcionar 0,98 V a partir de
los 12 V de la alimentación:
![]()
Y
por otro lado, que la caída de tensión con una corriente de base:
![]()
A través de la
resistencia Thévenin solo alcance la cincuentava parte de Vbb:
![]()
Nos
salen 4.213 W y
375 W.
Ya tenemos el fruto de nuestro primer trabajo y solo nos falta probarlo.

Tanto en el
laboratorio como, cuando simuléis con PSPICE en la pantalla del ordenador, han
de salir, sin la menor duda, resultados aceptables, pero dejando la sensación
de "no llegar". Se encontrará el denominador común de que la ganancia
de tensión obtenida por todos se quedará por debajo de la calculada y a nadie
le sobrará (salvo que se equivoque en el montaje). Vamos a añadir un nuevo
parámetro, el factor r'e que nos dejará más tranquilos en este
aspecto.
RESISTENCIA DINÁMICA DE EMISOR.
Como
a menudo pasa, cuando creemos haber alcanzado todo reparamos en que aún queda
algo que atrapar. Es normal, y siempre me ha parecido que si no fuera así la
ciencia y la tecnología terminarían resultando aburridas. Nos ha venido bien
este primer amplificador para picarnos y empujarnos a mirar más a fondo (desde
luego el que no se haya volcado en el trabajo no le sacará partido, ni a esto
ni a nada relacionado). La razón de no haber bordado la perfección en el
experimento anterior es que hemos considerado que cuando la corriente de
colector del transistor Ic cambia, la tensión entre base y emisor no se inmuta
lo más mínimo (se queda en el nivel de esos ya familiares 0,7V), y esto no es
verdad. Pasa como con la estructura de nuestra casa, que suponemos que resiste
al viento sin menearse, aunque sabemos que algo, algo se tiene que torcer...¡Y
más de lo que nos imaginamos!.
El comportamiento de
la tensión frente a la corriente, sea cual sea el lugar en donde estemos
inmersos, está definido en la teoría de circuitos como impedancia z, y
su formulación rigurosa es
![]()
Recordemos
que la ley de Ohm contempla la impedancia más simple, a la que llamamos con
cariño Resistencia, y como conserva el mismo valor en toda la franja de
tensiones y corrientes posibles no es necesario manejar parámetros
incrementales.
![]()
Si
podemos definir una relación entre la tensión base-emisor Vbe y la
corriente de emisor Ie, conseguiremos el parámetro impedancia de
entrada a la que le podemos rotular ze, gracias a la cual
obtendremos resultados más veraces. Para encaminarnos hacia nuestro propósito
no debemos desaprovechar la valiosa ecuación de Ebers y Moll simplificada, en
donde aparecen la intensidad de colector Ic y la tensión base-emisor Vbe.
Necesitamos, en lugar de Ic, la presencia de Ie, pero como el valor de las dos
corrientes es prácticamente igual, y no nos merece la pena complicar las cosas,
al menos a priori podemos admitir el apaño. Si más adelante observáramos que el
error es inadmisible desecharíamos la opción y volveríamos sobre nuestros pasos
(es evidente que esto no va a ocurrir). Vamos a arrancar de esta forma:

Como
partimos de la ecuación para Ic, es mejor obtener la inversa de la impedancia:
La admitancia:

Así
que el valor que podemos tomar para la impedancia de emisor es el inverso:
(6)
En todos los manuales y libros de texto se alude a éste parámetro con el nombre resistencia dinámica de emisor, y la razón se apoya en los parámetros híbridos a los que haremos una visita en un capítulo posterior. Nosotros respetamos el nombre oficial, y el símbolo que se le asigna en las ecuaciones: r'e.
![]()
Ya podemos volver a montar nuestro circuito, pero teniendo en cuenta que en serie con la Re de 50 W se encuentra una r'e de unos cuantos Ohmios:
![]()
Restándole
a la resistencia de emisor este pico veremos cómo nos acercamos bastante más a
la ganancia que pretendíamos.

Si la excursión es
muy grande, el valor ponderado para Ic en el punto estático no es válido en
todo el recorrido, y por lo tanto la aproximación de r'e no sirve, pero este ya
no es tema que nos deba preocupar.
REFLEJOS BASE EMISOR.
Para ganar fluidez en la lectura de circuitos con transistores a veces suele ser útil mirar a la resistencia del emisor, incluso la propia r'e, como si estuviera conectada en la rama de la base. En otras ocasiones es interesante hacerlo a la inversa, o sea, observar a los componentes conectados con la base como si estuvieran situados en la rama del emisor. Es una manera de alojar a los componentes de las dos ramas en solo una de ellas, lo que facilita la comprensión de algunos efectos. Para llevar a cabo la traslación de una resistencia de emisor a la base, se multiplica el valor de ésta por b, y para trasponer la de base al emisor, se divide por el mismo factor. Vamos a justificar el traslado de la resistencia de emisor a la base, para ello metemos en una caja el transistor conectado con la resistencia de emisor, y dejamos dos terminales para que nuestro compañero de siempre (el que sabe electricidad, es atento y no nos manda al carajo cuando le pedimos estos favores) aplique tensiones, mida corrientes y nos diga qué le parece que hay dentro.

Con la tabla de tensiones y corrientes que le saldrá puede contestarnos tranquilamente con el circuito de la figura (suponemos que b=100).

Sustituyamos la fuente de tensión
por la unión base-emisor de un transistor (nuestro amigo no sabe que hay un
transistor) y la cosa está clara.

Por ejemplo, en el circuito que acabamos de diseñar podemos llevar la resistencia de emisor, que recordemos era de 50W, al circuito de base, para lo cual la habremos multiplicado por 100, y se habrá convertido en una de 5.000W.

Se observa con claridad cómo la resistencia equivalente de Thévenin que resulta en el divisor de tensión de polarización de base R1-R2 (unos 300W), ha de atacar a una de 5kW. Viendo así las cosas siempre se hace más ameno el trabajo.
Por otro lado, también podríamos haber trasladado esa resistencia de Thévenin al emisor, y como para ello hay que dividirla por 100, llegaría convertida en una de tan solo 3W.

OTRO AMPLIFICADOR.
De
los resultados que hemos obtenido con nuestro trabajo se desprende que aunque
aún quedan bastantes cuestiones por rematar, ya podemos hacer cosas útiles con
el transistor. El ánimo debe estar dispuesto para enfrentarnos a más, así que
porqué no vamos a intentar resolver el mismo amplificador con la configuración
que lleva realimentación por colector.

Resistencia de colector.
El razonamiento de la transferencia de energía que hemos hecho al diseñar la resistencia de colector de la configuración anterior sigue siendo válido aquí, así que no cambiaremos el valor de ésta.
Realimentación.
Para
dar el siguiente paso merece la pena reflexionar acerca de la ganancia de
tensión. Según la experiencia anterior, ésta viene dada aproximadamente por la
relación entre la resistencia de colector y la de emisor, ésta última reducida
a tan solo r'e si no montamos una resistencia de emisor Re. Y no vamos a
hacerlo porque sabemos que la polarización de esta nueva configuración supone
una realimentación negativa a la que debemos de sacar provecho.

Ahora,
el estudio sobre el comportamiento del circuito puede asentarse en otro pilar,
sencillo y muy atractivo:
-
La
tensión del colector se ha de mantener en un valor tal, que la de base Vbe
permanezca constante, en 0,7 V.
Otra vez es una
situación de simple equilibrio. He de reconocer que a menudo
"tendemos" (distribuyo mi culpa porque observo que esa tendencia se
da de forma muy generalizada) a explicar el efecto de la realimentación como si
se tratara de una pelea entre la salida y la entrada: "...si la tensión
de colector se desplaza hacia arriba, resulta que la base... ". En
nuestra cháchara, a los estúpidos puntos eléctricos les atribuimos
inteligencia: "...Y entonces el colector baja la tensión para que ...".
Lo hacemos sin darnos cuenta, pero la realidad es que, simplemente, el
equilibrio del sistema es ¡Ese!. Y como todo equilibrio es en esencia una
ecuación (el término "ecuación" que aquí empleo va más allá que los
borrones en un papel), para entender su comportamiento en caso de que alguna de
las variables se desvíe o tienda a hacerlo, no tenemos más que trabajar en
ella. Veamos la ecuación del nudo de base para nuestro circuito:
![]()

¡Se puede extraer una expresión para la ganancia de tensión!:
![]()
Hemos dejado fuera
un término cuasi constante, el relacionado con Vbe, actitud también cuasi
lícita ¿Verdad?. Y hemos olvidado deliberadamente el efecto de la corriente de
base ib en la esperanza de que el error cometido no será muy grande. Volveremos
sobre ello, y conseguiremos mejorar los resultados al recuperarla, pero de
momento merece la pena simplificar así.
La expresión que
hemos conseguido coincide con la relación entre R1 y Rb. Cuando trabajemos con
amplificadores operacionales nos acordaremos de esta expresión.
Animados por lo que
acabamos de ver, vamos a intentar darle un toque a nuestro diseño
posicionándolo en el estado de reposo. Si echamos un vistazo a la figura que
encabeza este apartado caeremos en la cuenta de que estábamos olvidándonos de
la resistencia R2, la otra "pata" sobre la que descansa el divisor de
tensión que interviene en la polarización. Incluyámosla en nuestro trabajo,
pero conectada, no a masa, sino a cualquier otro punto, de tensión V. La
razón de esta pirueta es que esta configuración nos permite jugar con más
flexibilidad en el estado de reposo, y dentro del contexto, esta aplicación, en
donde indudablemente el valor para V se va a tomar cero, es un caso particular.

Repetimos
la ecuación anterior con el nuevo inquilino y, siempre por simplicidad,
desentendiéndonos de la existencia de la corriente de base:
(8)

Hay
tres incógnitas: R1, R2 y Rb. Reparemos en lo que tenemos para tomar
decisiones:
-
Ganancia
de tensión Av.- Nos han pedido sea 10, y punto. El manejo de este parámetro
compactado "empaqueta" el conjunto R1-Rb.
-
Tensión
de reposo de colector.- Cuando la señal de entrada sea cero, el colector ha de
encontrarse en la mitad de su región activa, eso ya lo hemos tratado en el
diseño anterior. Para decidir cuál es este punto nos basta con ver que la
máxima tensión que puede alcanzar el colector es, también igual que antes y por
el mismo motivo, 6V, y que por tanto el punto intermedio es 3V. Así las cosas,
en la expresión que tenemos decidimos que vc sea 3V cuando la
entrada vi sea cero.
-
Con
respecto a la polarización, como ya partimos convencidos de que tomamos para V
el valor cero, si decidimos un valor para Rb tenemos el trabajo hecho. En este
sentido, observemos que la resistencia R1 es un cordón umbilical entre el
colector y la entrada, y junto con Rb deciden la ganancia del circuito. Sin
embargo, esta premisa solo es válida si podemos despreciar realmente la
corriente Ib, lo que sería imposible si R1 fuera muy pequeña porque aportaría
hacia la base una corriente comparable con la del colector. Aquí debemos
aplicar un criterio que nos es familiar: Hagamos que R1 sea cincuenta veces
mayor que Rc, para que la corriente que aporte sea insignificante frente a la
que proporciona Rc al colector:
![]()
De esta manera ya
tenemos los ingredientes para obtener los valores de todos los componentes, que
resultan ser:
![]()
ENSAYOS.
Los resultados de las pruebas son buenos, pero para obtener la tensión Vcq prevista (3 V) la resistencia R2, cuyo valor presumíamos en 120K, ha de ser rebajada hasta algo menos que el centenar de kW. No es difícil caer en la cuenta de que tiene que ser porque en la ecuación (8) hemos despreciado la corriente de base Ib. Como ya previmos entonces que algo de esto podía ocurrir, no nos asustamos y repetimos los cálculos empezando por la corriente de reposo en colector:
![]()
Y añadiendo el valor ponderado para ib, suponiendo una b=100:

Con el nuevo valor
de R1 el error es a la inversa, cosa normal porque hemos considerado que la
ganancia de corriente b es peor que la peor que podríamos encontrar,
y en la realidad siempre será mejor. La documentación de nuestro trabajo ha de
reflejar un valor para R2 en la forma:
![]()
Lo que significa que el montador deberá elegir un potenciómetro, o una combinación resistencia-potenciómetro. Una vez ajustado, el circuito puede sufrir ligeras desviaciones que no serán inconveniente grave. En caso de pretender aún más estabilidad y precisión existen soluciones que estudiaremos a su debido tiempo.